Entradas

Fechas memorables en la música vallenata Compae Chemo- (2 de enero).

Imagen
Fechas memorables en la música vallenata Compae Chemo- (2 de enero). Cuando el maestro Julio, viajaba a Barranquilla  se hospedaba en la casa de mi sobrina Nibe Muñoz Sarmiento,  donde compartíamos por horas, anécdotas y sucesos  inolvidables de nuestra hermosa cultura musical. En la fotografía  en el barrio Chiquinquirá en julio de 2.016, a sus 86 años. Cada 2 de enero como era costumbre, el maestro Julio Erazo Cuevas, el compositor más melódico de Colombia, tenía el sagrado compromiso de presentarse en Buenavista (Magdalena) a la finca El Laurel, de su amigo, concuñado y compadre Guillermo Montes, más conocido como Chemo, en esa próspera región, para asistir al cumpleaños de Asunción, la hija de Chemo, quienes eran compadres del maestro Julio, por haberles bautizado a su hija Sarita. Camino a la finca, el maestro Julio fue invitado a compartir una cerveza, con unos amigos en la tienda del señor Alirio Jiménez; tal como lo señala la canción vino un trago y vino otro...

09 de febrero: Alejo Durán.

Imagen
Samuel Muñoz Muñoz 09 de febrero: Alejo Durán. El 9 de febrero de 1919 nació en El Paso, para la época corregimiento de Chiriguaná, departamento del Magdalena, el juglar Gilberto Alejandro Durán Díaz, hijo de Náfer Durán Mojica y Juana Francisca Díaz Villarreal. El Congreso de la República mediante la Ley 1860 de agosto 1º de 2017, declaró el año 2019, como “El año conmemorativo a la vida y obra del Maestro Alejo Durán”. La Alcaldía de El Paso y la Fundación Alejo Vive, también exaltaron su memoria con un sentido homenaje. En el primer Festival Vallenato Rey de Reyes en 1987, tuve la oportunidad de verlo inquieto, fumando y acomodándose insistentemente su sombrero “vueltiao”, mientras esperaba su turno para la ronda final, vestido con un safari color lila, muy de moda en los 80. Al preguntarle cómo veía la competencia, me respondió: “Tranquilo mijo, que suceda lo que Dios quiera, hay que aceptar lo que diga el jurado”. Ganó Nicolás Elías ‘Colacho’ Mendoza y el fallo produjo tanta incon...

Fechas memorables en la música vallenata

Imagen
Fechas memorables en la música vallenata 10 de enero. Con el compositor en 2.014, en su residencia en compañía de mi hermano, el profe Eduardo. El maestro Isaac “Tijito” Carrillo Vega se inquietaba cuando le hablaban de Venezuela, y la razón era muy sencilla, tres de sus grandes amores juveniles terminaron dejándolo solo y viajando al vecino país, “porque el Bolívar estaba a 18 pesos, y había trabajo”, según le aseguró Ligia Vega Daza, la musa de La guayabalera, el primer amor que le habló de cruzar por la trocha la frontera, como lo hicieron en aquellos tiempos millones de colombianos. “En la cordillera arriba Más allá del limoncito, Vive la novia de Tijito A esa que la llaman Ligia”. En 1.971, Yuli su amor del momento, se marchó para Venezuela, dejando a Tijito con el alma adolorida y la mirada perdida hacia los confines de la extensa frontera, sin otra opción que el llanto y el olvido. “Nuestro romance duró poquitos días El 10 de enero se fue no se pa’ donde Pero que triste se ve ll...
Imagen
  UN NOMBRE PARA LA EMPRESA. Por: Samuel Muñoz Muñoz Hay empresas con nombres bastante llamativos y otras que aún no han nacido y ya presentan inconvenientes por su razón social, como la empresa de mensajería, creada por mi amigo Felson, cuyo futuro nunca se vislumbró muy halagador. Su creador un abogado zapayanense de pura cepa como él asegura, un día cualquiera después de una fiesta donde tocó los platillos en una banda “chiflajopo”, amaneció con la idea de crear una nueva fuente de ingresos en su querido pueblo de tres mil setecientos habitantes. Rápidamente consiguió un socio y le explicó la conveniencia de crear un negocio de mensajería, dotado de dos mensajeros con sus respectivas bicicletas y por supuesto, adelantar el trámite de creación y funcionamiento ante las entidades correspondientes. El gran reto fue buscarle un nombre acorde con su actividad y que no estuviera inscrito en el Registro Mercantil, ya que la ley no permite usar nombres iguales para empresas con la...
Imagen
  César Marín: Un compositor oculto. La Ciencia oculta, el famoso paseo del compositor magdalenense, es una crónica musical bien contada, que nunca dio reconocimiento a su autor. Cuando escribo sobre canciones vallenatas, siempre tengo que hacerlo en tiempo pasado, porque ya no las escucho en el presente, ni las vislumbro en el futuro. Por: Samuel Muñoz Muñoz. César Marín y su esposa Carmen Oliveros, en Cartagena con Samuel Muñoz Muñoz (centro) A sus 88 años, el compositor César Antonio Marín Altamar, quien no aparece registrado en ningún trabajo discográfico, recordaba con una lucidez impresionante, sus épocas al lado del gran juglar, Luis Enrique Martínez y cantaba sin equivocaciones y en forma completa y ordenada sus canciones, grabadas todas bajo el registro de otros músicos. César, nació el 20 de julio de 1.923, en Bellavista, corregimiento del Cerro de San Antonio, departamento del Magdalena. Bellavista es conocido...
Imagen
  El siniestro de Ovejas: 70 años Samuel Muñoz Muñoz           El municipio de Ovejas, en el departamento de Sucre, se llamó inicialmente San Francisco de Asís, pero este nombre no pasó a la posteridad, ya que sus pobladores prefirieron el nombre de la finca, donde conseguían los medios para satisfacer sus necesidades básicas: Ovejas.     Sus primeros habitantes eran pertenecientes al grupo étnico de los finzenúes, ubicados en el valle del río Sinú, quienes se organizaron en pequeños poblados, para poder mantener el trueque, su sistema económico. De esas pequeñas veredas podemos señalar a Macajan, Cata, Pijiguay y Chorroy.   A mediados del Siglo XX, Ovejas era un próspero municipio, y un gran centro tabacalero, donde se cultivaba la variedad de tabaco negro, Cubita, que se sembraba a gran escala y fue traído por el agricultor José María Pizarro, de Cuba. Ese nombre lo tomó el bus accidentado, donde viajaban dos ...
Imagen
  Grito en La Guajira: una sentida proclama Por: Samuel Muñoz Muñoz                     “wuuin cachammu jhoparai, wanna sanna joupareuu” La brisa caliente impactó el rostro del joven compositor villanuevero y el paisaje que aparecía ante sus ojos lo hizo sentir en un lugar extraño, donde todo era distinto a pesar de estar a solo a 127 kilómetros de su tierra natal. Transcurría 1.977 y en busca de nuevos horizontes musicales había llegado al norte de su departamento La Guajira, concretamente a Maicao y Riohacha, donde quedó impactado por el cambio brusco que notó en la cultura de esa región. A pesar de ser el mismo departamento todo era distinto, todo llamaba su atención, todo parecía otro mundo; el lenguaje, la vestimenta, la comida, el clima, la fisonomía de los habitantes, y lo que más lo conmocionó, la pobreza y el atraso social marcado de la gran mayoría de esa tierra desértica. Rápida...